No, gracias.

Apenas ví una escena de Jocker y me pareció una gran idea eso del reírse del dolor. Yo suelo llorar muy seguido, mi llanto suele ser fuerte y muy sentido; pero hoy practiqué eso...me reí como una loca mientras mis ojos se llenaban de lágrimas y debo decir que me funcionó.
Mi llanto fue breve, divertido y me permitió sacar el dolor y convertirlo en algo chusco, fue un momento muy breve que devolvió a mi mente su estado natural y pude continuar con mis actividades, lo que no hubiera sido así con un llanto "regular", que aunque es sumamente liberador, al llevarlo a cabo suelo enfrascarme en ese sentir agónico y tengo que hacer demasiadas cosas que me ayuden a recomponerme.
En fin, seguiré riéndome cuando me esté llevando la tristeza, hasta que la tristeza se ría conmigo y no de mi. 

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