Agujero

 La mente en un nudo apretado atado a una cuerda que se enreda en mi entrecejo y mi garganta. 

El pecho tan pesado y al mismo tiempo tan vacío, me comprime lo que siento y no me deja respirar, ni erguirme.

Quisiera llorar y dejar que el agua lave mi dolor, pero necesitaría tener ganas de luchar para poder hacerlo. 

En este momento solo quiero sentarme a esperar a que esto pase, sin moverme, por miedo a alterar este mar de emociones y ahogarme en esta pena.

Esperaré. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Dysport

Confianza