Bruma
Miro al techo después de una siesta que me urgía, después de un fin de semana bastante aburrido pero atareado. Mis rasgos serviciales hicieron menos monótono y más pasadero el ritual de la complacencia.
Disfruto viajar, disfruto el bosque, disfruto el mar; hubo este fin tanto para disfrutar, pero no me sentí plena para hacerlo. Tu boca estuvo llena de mi, pero tú cuerpo se sigue sintiendo demasiado lejos, cómo en una obra de teatro amateur.
La dinámica se centró en actuar como si jugáramos a la casita, a la pareja, a los amigos, al equipo...fingido, forzado y bastante cansado. Ese mismo cansancio que sentí lo vi en los ojos de tus compas.
Tengo una rara sospecha, creo que temes (tanto como yo) el perder a personas que sabes únicas en esos gustos poco comunes que compartimos. Pero creo que el miedo es la base de muy pocas cosas funcionales y duraderas.
Quisiera poder hablar contigo, poder decirte esto, de frente y que me hablaras con toda la verdad que tus cejas me dicen que se agolpa en tu cabeza y que tu boca me niega cada que intento hablar de "cosas complicadas".
Quisiera que pudieras sentir y externar esas cosas que duelen, que alegran, que pesan, que confunden, acercarte a tu yo y conocerlo suficiente para poder ser ese mismo frente a nosotros, los que hemos decidido ser tu gente...
Se que me amas porque te amo. Pero también amo a mis gatos, amo los amaneceres, amo mi trabajo... La diferencia esque esos amores me ofrecen claridad con su misma existencia y tu, mi amor, eres bruma.
Comentarios
Publicar un comentario