No me quieras tanto, soy demasiado complicada
Hace ya más de dos años, llegué a casa y no te encontré, me acerqué a tu computadora, cosa que yo no acostumbraba hacer y tras solo poner un dedo sobre el mousepad una de las realidades más complicadas que he vivido se materializó. Entró tan rápido a mi cerebro como la luz puede llegar a viajar, bajé un poco, pero cada centímetro de scroll era aún más turbio.
Canté tu partida, me asumí tu cuidadora, te hice daño, te dí mensaje mixtos y terminé alejándome de ti, parcialmente, pues aún recibo mensajes tuyos cada tanto, mensajes que leo en silencio. Pero eso tú ya lo sabes.
Hoy te escribo para contarte que eso que sentí al final de nuestra relación de cohabitacion, lo siento hoy, ese hueco en el que antes había esperanza. Siento duda sobre si seré yo el problema, siento miedo de que alguien me vuelva a querer. No quiero ser el malo de esta historia, soy un villano, lo sé, pero no quiero lastimar a nadie.
Hoy alguien me escribió que me quiere mucho y yo contesté "no me quieras tanto, soy muy complicada". Esta misma frase la dije hace más de un año seis meses a una persona que luchó por mi y me demostró que estaba dispuesto a hacerme feliz. Yo, yo le tuve miedo al amor porque creí no merecerlo.
La diferencia es que hoy no creo no merecer amor, al contrario, creo que merezco un amor consciente y que sea compatible con mis objetivos y sobre todo consistente. Así que tendré que comenzar a darme eso yo, diría mi madre "¿cómo vas a pedir algo si no lo sabes hacer?".
Comentarios
Publicar un comentario