La mente en un nudo apretado atado a una cuerda que se enreda en mi entrecejo y mi garganta. El pecho tan pesado y al mismo tiempo tan vacío, me comprime lo que siento y no me deja respirar, ni erguirme. Quisiera llorar y dejar que el agua lave mi dolor, pero necesitaría tener ganas de luchar para poder hacerlo. En este momento solo quiero sentarme a esperar a que esto pase, sin moverme, por miedo a alterar este mar de emociones y ahogarme en esta pena. Esperaré.
No confío en ti, ¿por qué?... Son tantas las cosas que la distancia y las redes sociales hacen evidentes que no me es posible ligar lo que dices con lo que haces. Usas todos los filtros de privacidad posibles ¿para qué? Dices que "no tengo porqué estar pendiente de tus horarios" y estoy de acuerdo hasta que me doy cuenta que mientras por un lado me dices que te gana el sueño, por otro pasas las madrugadas despierto. Se que para ti es tonto, obsesivo y me lo has dicho, pero para mí, que crecí con mi computadora y la red como únicas compañeras, se que me mientes.... Y si mientes en algo así de simple y sobre todo rastreable ¿qué otras cosas ocultas de mi? Elijo retirar de ti mi confianza, no voy a seguir tus pasos, suficiente tengo con los míos, no voy a cansarme en descubrir lo que me ocultas; solo tengo claro que mientes con facilidad y, sobre todo, descaro. No te debo ni me debes y no me voy a preocupar por si quieres o no estar conmigo. Solo que ahora yo ya estoy viviendo...
El seño fruncido prominente de mi familia me atormenta desde que me lo noté en la universidad. Cuando vi a una colega y amiga con la cara tan lisa como antebrazo y un cutis ¡de 10! me anime a pedirle (sabiendo que ella se dedica a eso) que me pusiera toxina en ese sitio maldito que es mi entrecejo. Cuando llegué descubrí, por sus palabras, que también mis patas de gallo son un caso, así que procedimos a hacer algo al respecto y hoy soy la orgullosa propietaria de 25 unidades intramusculares de Dysport. Anexo fotos del día 1 Los resultados se verán en 15 días. Pero ya estoy contenta porque hasta ahora no hay efectos secundarios. Siento que este es el primer paso de muchos hacia una mejor salud y percepción de mi. La mirada es un espejo al alma y yo no quiero que en medio de mi espejo esté esa hipertonía muscular que ha hecho que desde niña la gente me pregunté "¿estás enojada?"? y yo tener siempre que contestar "no, así tengo la mirada".
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